Estudiantes de la Escuela Especial “Juan Sandoval Carrasco” de Antofagasta comenzarán a utilizar un lanyard o cinta verde con diseño de girasoles durante sus trayectos en el transporte público. Esta iniciativa tiene como objetivo visibilizar discapacidades o condiciones no visibles, como el autismo, para asegurar un traslado inclusivo en la locomoción colectiva.
El proyecto, denominado “Transporte inclusivo: reconociendo las discapacidades invisibles”, surge como una solución técnica ante los inconvenientes presentados tras la reciente implementación del pago electrónico en la ciudad. Dado que el establecimiento atiende a alumnos de entre 8 y 26 años de edad, algunos conductores de microbuses mostraban confusión cuando usuarios de aspecto mayor utilizaban la tarifa de educación básica.
Para resolver este problema y entregar mayor autonomía a los estudiantes, los apoderados y directivos de la escuela se articularon con la Seremi de Transportes, la Fundación Psiconecta, la Corporación Formatea y agrupaciones de taxibuses (ADUTAX). La medida se complementa con la instalación de autoadhesivos informativos al interior de las máquinas de transporte.
Capacitación a conductores Para asegurar la correcta implementación de la iniciativa, líneas de transporte local, como la 107 y 108, ya comenzaron a instruir a sus trabajadores. Durante las capacitaciones, se explicó el propósito de la cinta, resolviendo las dudas de los choferes sobre el uso de la Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE) en alumnos mayores, logrando una recepción positiva por parte del gremio.
Un símbolo internacional El lanyard verde con girasoles es un distintivo reconocido a nivel mundial, utilizado frecuentemente en aeropuertos para identificar de manera discreta a personas con condiciones neurodivergentes. Su adopción en el transporte público local evita la necesidad de crear nuevas credenciales, facilitando un proceso de reconocimiento rápido y estandarizado.

Con información e imagen de: timeline.cl