
Cuando las informaciones sobre el coronavirus, actos violentos y desaceleración económica abundan, otros hechos más alentadores suelen quedar relegados.
Por eso, al cumplirse el próximo 1 de abril dos años de la entrada en vigencia de la Ley de Inclusión Laboral N° 21.015, que abre mayores posibilidades laborales a las personas con discapacidad, acudimos a algunas entidades de los sectores público y privado para conocer ejemplos de integración de personas que han logrado así una mejor calidad de vida, autoestima e independencia.
De acuerdo a la ley, las empresas sobre 100 empleados deberán reservar un 1% de su planilla para personas con discapacidad, o bien tercerizando servicios a través de empresas que tengan contratadas a personas con discapacidad, o suplirlo realizando donaciones.
Según la Dirección del Trabajo, 19.013 personas con discapacidad están contratadas hoy en el sector privado.
Fuente: El Mercurio