Un reciente informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) destaca los avances y las brechas en las políticas de inclusión para personas con discapacidad en América Latina y el Caribe. Titulado “Sembrar inclusión: qué sabemos y qué falta por saber sobre políticas de discapacidad”, el estudio analiza sectores clave como educación, salud, empleo y protección social, y proyecta un aumento significativo en la población con discapacidad debido al envejecimiento regional.
Actualmente, una de cada siete personas en la región tiene alguna discapacidad, cifra que podría alcanzar los 150 millones para 2050. En educación, aunque la mayoría de los niños con discapacidad finaliza la escuela primaria, las brechas aumentan en niveles superiores. En el ámbito laboral, el 56% de los adultos con discapacidad tiene empleo, aunque muchos en condiciones informales y con ingresos menores en comparación con sus pares sin discapacidad. Además, los hogares con miembros con discapacidad enfrentan un mayor riesgo de pobreza.
El informe resalta iniciativas prometedoras, como la formación profesional y las aulas de recursos para estudiantes con discapacidad. También sugiere explorar prácticas internacionales como el uso de co-docentes en aulas inclusivas, aún no aplicadas en la región. Sin embargo, subraya la necesidad de más investigaciones que respalden la efectividad de estas políticas.
Una encuesta realizada por el BID en colaboración con organizaciones de personas con discapacidad identificó la inclusión educativa como la principal prioridad de investigación, especialmente en la integración de niños con y sin discapacidad en escuelas regulares.