La inclusión de personas con discapacidad en la educación superior no puede quedar en el discurso: requiere herramientas concretas, compromiso institucional y trabajo colaborativo. Con este objetivo, las universidades Austral de Chile (UACh) y de Los Lagos (ULagos) se reunieron en Osorno en una jornada enfocada en fortalecer las prácticas inclusivas en el sistema universitario.
El encuentro se desarrolló en el marco del proyecto de validación de la Escala de Madurez Institucional (EMI), una herramienta diseñada para evaluar el grado de avance de las instituciones en materia de inclusión de personas con discapacidad. Esta escala fue creada por los académicos Santiago Rodríguez y Alejandro Robles, ambos de la UACh Sede Puerto Montt, quienes lideran esta iniciativa pionera en Chile.
Por parte de ULagos, participaron Cristofer Cárcamo, encargado del programa de inclusión, y el profesional Raúl Mesías, ambos integrantes del Programa de Acceso, Equidad y Permanencia (AES), quienes destacaron la importancia de compartir experiencias y fortalecer las redes regionales en torno a la diversidad y la equidad.
“El trabajo conjunto entre universidades nos permite conocer, desde distintas realidades, cómo se vive la inclusión en la educación superior y cómo podemos avanzar de forma más coherente y efectiva”, señaló Rodríguez, destacando la relevancia de llevar este debate a los territorios y no dejarlo encerrado en comisiones centrales.
La jornada no fue solo un ejercicio de reflexión: también se trazaron lineamientos para seguir implementando la Escala EMI en distintas instituciones de la Región de Los Lagos, con miras a consolidar un modelo de diagnóstico aplicable a nivel nacional.
Desde la ULagos, Cárcamo valoró esta iniciativa como una oportunidad para avanzar no solo en políticas internas, sino en una visión de universidad más comprometida con su entorno: “Estamos abiertos a seguir colaborando en esta propuesta que impulsa el desarrollo territorial desde la diversidad”, expresó.
Este tipo de encuentros permiten a las universidades revisar sus propias prácticas, detectar brechas y, sobre todo, comprometerse con un cambio estructural que garantice el acceso, permanencia y egreso de estudiantes con discapacidad en condiciones de equidad.
Según adelantó Robles, el proyecto continuará con reuniones en otras casas de estudio de la Región de Los Lagos, lo que permitirá enriquecer la validación de la herramienta y generar una radiografía más precisa del estado actual de la inclusión en la educación superior chilena.
Con esta alianza estratégica, la UACh y ULagos demuestran que la inclusión no es una moda ni una obligación burocrática, sino un compromiso ético y académico con el derecho a la educación de todas las personas, sin exclusiones.
Este artículo se basa en la información publicada por el Diario Austral de Osorno sobre el encuentro entre la Universidad Austral de Chile y la Universidad de Los Lagos en torno al proyecto EMI.