A pocos minutos de la ciudad de Puerto Montt, el Monumento Natural Lahuen Ñadi está redefiniendo el turismo en el sur de Chile al eliminar las barreras físicas que impedían disfrutar del bosque siempre verde. Gracias a la implementación de senderos con estándares de accesibilidad universal, el recinto actualmente permite que personas mayores y usuarias de silla de ruedas lleguen a los pies de un Alerce de 1.800 años, garantizando así el derecho de todos a conectar con nuestro patrimonio natural.
La joya del parque: Sendero “Los Chucaos” este recinto de CONAF se ha consolidado como un pulmón verde inclusivo gracias a su principal atractivo: el sendero se trata de un recorrido de 600 metros que se completa en aproximadamente 20 minutos y permite situarse frente a un alerce vivo de casi dos milenios de antigüedad.
A diferencia de las rutas de trekking tradicionales, este tramo cuenta con pasarelas de madera cubiertas con malla antideslizante y sin pendientes, diseñadas para el tránsito fluido y seguro de sillas de ruedas. La experiencia se complementa con puntos de descanso y un pabellón educativo con réplicas y sonidos de aves, ideal para familias y niños.
Gratuidad y servicios inclusivos: con el objetivo de fomentar el acceso, la entrada es liberada para personas con discapacidad, personas mayores de 60 años y menores de 12 años. Para el público general, el pago se realiza exclusivamente con tarjeta bancaria.
La infraestructura está pensada para la autonomía desde la llegada: el parque dispone de estacionamientos señalizados, una zona de picnic frío y baños accesibles, asegurando una estancia cómoda y digna.
El acceso se ubica en la Ruta V-60 (camino al Aeropuerto El Tepual). Es fundamental saber que, al llegar al portón de ingreso, el visitante debe llamar al teléfono +56 9 8570 2388 para solicitar la apertura del recinto.
Para quienes cuentan con mayor autonomía física y buscan una caminata más extensa, el parque ofrece también el sendero “Los Carpinteros” (2 km), donde es posible avistar especies nativas como el coigüe, el canelo y la fauna típica de la zona.
Lahuen Ñadi demuestra que el contacto con la naturaleza no tiene por qué ser un privilegio, sino una experiencia abierta a todos.
Fuente: Ciudad Accesible