Un proyecto nacido desde una experiencia familiar se transformó en una solución tecnológica con impacto social: exoesqueletos asistivos de manos impresos en 3D que buscan mejorar la movilidad de personas con discapacidad motriz y acompañar procesos de rehabilitación a bajo costo.
La iniciativa fue desarrollada por Máximo Salzmann, un joven innovador argentino que, tras la pérdida de movilidad de su abuelo luego de sufrir varios accidentes cerebrovasculares (ACV), decidió crear un dispositivo capaz de asistir el movimiento de las manos.
La idea surgió cuando fue convocado a una competencia nacional de innovación y, sin un proyecto definido, encontró en esa vivencia personal el motor para diseñar una respuesta concreta a una necesidad real.
El proyecto consiste en el diseño y fabricación de exoesqueletos asistivos para manos mediante impresión 3D. Estos dispositivos están pensados para ayudar a personas con movilidad reducida a realizar movimientos básicos y ejercicios de rehabilitación, favoreciendo la recuperación funcional y la autonomía.
Gracias a la fabricación aditiva, cada exoesqueleto puede adaptarse a la anatomía específica del usuario, lo que mejora su efectividad y comodidad durante el uso.
Uno de los principales aportes de esta innovación es la reducción de costos. A diferencia de dispositivos médicos industriales, la impresión 3D permite producir soluciones funcionales a menor precio, facilitando el acceso a personas y familias que no pueden costear tratamientos tradicionales de alto valor.
Además, los exoesqueletos pueden acompañar procesos de rehabilitación kinésica y terapéutica, funcionando como un apoyo complementario y no como un reemplazo de la atención médica.
El proyecto fue seleccionado como finalista en una competencia nacional realizada en Mendoza, lo que validó su potencial técnico y social. Actualmente, la iniciativa avanza hacia su consolidación como empresa, con el objetivo de escalar la producción y llegar a más personas en distintas regiones del país.
La fabricación aditiva permite personalización anatómica, prototipado rápido y mejoras continuas en el diseño. Estas ventajas han posicionado a la impresión 3D como una herramienta clave en el desarrollo de soluciones médicas accesibles.
El proyecto demuestra que la tecnología, cuando nace desde una necesidad real, puede convertirse en una herramienta de inclusión, rehabilitación y esperanza.
Fuente: maxi.salzmann / 3d.humbe (Instagram).