El Gobierno presentó un nuevo proceso destinado a agilizar la certificación de discapacidad y reducir los tiempos de tramitación del Estado. La iniciativa busca abordar de manera prioritaria las listas de espera actuales, en una gestión coordinada con los ministerios de Salud y de Desarrollo Social y Familia para fortalecer la atención de los usuarios.
Según los datos dados a conocer durante la presentación, se estima que cerca de 96 mil personas se encuentran a la espera de una respuesta para la tramitación de su certificación, dentro de un universo de aproximadamente 3 millones de personas que viven con algún grado de discapacidad en el país. El plan contempla el establecimiento de plazos y metas concretas para dar un seguimiento directo a las solicitudes recibidas por los organismos públicos.
La acreditación contempla la evaluación de la calificación y certificación, etapa indispensable para acceder formalmente al Registro Nacional de la Discapacidad y a la obtención de la Credencial de Discapacidad, instrumento que habilita el acceso a diversos beneficios del Estado.
Durante la jornada, las autoridades enfatizaron la necesidad de acelerar la entrega de ayudas técnicas y continuar adaptando la infraestructura pública para cumplir con estándares de accesibilidad universal. Se identificaron la eliminación de barreras arquitectónicas y el cumplimiento de normas de diseño accesible como aspectos prioritarios para garantizar un despliegue sin inconvenientes en el entorno cotidiano.
El nuevo esquema de trabajo contempla la colaboración permanente entre las entidades de salud y de desarrollo social con el fin de optimizar el flujo de los expedientes administrativos. El objetivo central de esta coordinación interministerial es acortar los periodos de respuesta institucional y dar un cumplimiento constante a los compromisos trazados en materia de inclusión social.