Felipe Silva tiene 29 años y hace unos días estaba en un restaurante de Viña del Mar junto a una amiga, cuando el dueño del local le pidió abandonar el recinto “si no medía sus palabras”, algo que, aunque lo intente, no lo puede hacer.
De acuerdo a Felipe, el dueño del restaurante preguntó por qué decía garabatos, a lo que su amiga explicó la condición del joven. Pese a esto, de acuerdo a su relato, el joven expuso que el hombre les dijo “entonces señores se van a tener que retirar, porque en este restaurante no atendemos personas así”.
Tras esto, el joven se fue, pero regresó para hablar con el dueño e intentar explicarle su situación. Un intercambio que quedó registrado en un video.
“Me sentí pisoteado, basureado como persona. Nunca me había pasado un episodio así en un lugar público, y fue duro. En ningún momento reconoce que me echó”, aseveró el joven al acusar, además, un manotazo cuando estaba grabando con su teléfono.
Pese a que el dueño del local asegura no haber hecho una discriminación como tal, sino un acto desde el desconocimiento, el afectado quiso dar a conocer su historia para hacer un llamado a la empatía y avanzar hacia la inclusión.