En un hito para la seguridad social del país, este lunes se promulgó oficialmente la Ley Chile Cuida. La normativa crea el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados, marcando un precedente histórico al reconocer el cuidado como un derecho y establecerlo como el cuarto pilar de la protección social en Chile.
La ley garantiza el derecho al cuidado en su triple dimensión: a cuidar, a ser cuidado y al autocuidado. Con esto, el Estado asume el deber de asegurar una oferta progresiva de servicios, enfocándose en personas con dependencia y en quienes realizan labores de cuidado, sean remuneradas o no.
Durante la ceremonia en La Moneda, se destacó la urgencia de visibilizar estas labores. El Presidente Gabriel Boric enfatizó que “cuidar es trabajar” y que dicha labor sostiene el sistema de la vida social, reconociendo a las mujeres que históricamente han asumido este rol sin apoyo estatal.
Justicia social y corresponsabilidad
La ministra de Desarrollo Social, Javiera Toro, valoró la promulgación como un “acto de justicia”, confirmando que la implementación del sistema comenzará este año. Por su parte, la ministra de la Mujer, Antonia Orellana, subrayó que la normativa consagra la corresponsabilidad pública, avanzando hacia un cambio cultural donde el cuidado no sea tarea exclusiva de las mujeres.
Un sistema con enfoque territorial
El nuevo sistema articulará la oferta pública existente hacia una cobertura universal progresiva. Aunque la coordinación recae en el Ministerio de Desarrollo Social, los municipios serán la puerta de entrada, aprovechando su cercanía para atender las necesidades locales.
La subsecretaria de Servicios Sociales, Francisca Gallegos, detalló que ya existen casi 250 mil personas cuidadoras identificadas. La ley asegura que los programas actuales se fortalezcan, beneficiando a niños, niñas, personas mayores y con discapacidad, priorizando la necesidad de cuidado por sobre la calificación socioeconómica.