El Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS) inició la entrega y validación técnica de un número limitado de pulseras de Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) en diversos recintos, destacando su implementación en las Aulas Hospitalarias. El objetivo principal de esta iniciativa es recopilar evidencia sobre el funcionamiento, pertinencia y usabilidad de estos dispositivos portátiles en entornos reales de salud y educación.
Las pulseras CAA son herramientas visuales de baja tecnología diseñadas para apoyar a niños, niñas y adolescentes autistas que enfrentan barreras para expresarse verbalmente. Su uso resulta de gran utilidad en situaciones de estrés, dolor o desregulación sensorial, momentos en los que el lenguaje oral puede verse temporalmente interrumpido o limitado.
Estos dispositivos no necesitan baterías, conectividad ni configuraciones complejas, lo que facilita una comunicación inmediata con el entorno. Mediante el uso de pictogramas y mensajes simples como “me duele”, “estoy asustado/a” o “necesito silencio”, actúan como un puente directo entre los usuarios y los equipos profesionales, ayudando a disminuir la frustración y a prevenir crisis en espacios de alta carga sensorial.
La etapa actual busca identificar los mensajes más funcionales y evaluar la respuesta de los profesionales frente a la herramienta, con miras a analizar las condiciones necesarias para expandir su uso en el futuro. Desde el servicio técnico se enfatizó que el proceso contempla un acompañamiento orientado a garantizar que el entorno comprenda y responda adecuadamente a los mensajes de los dispositivos.
Un puente para la neurodiversidad Estas herramientas buscan respetar la autonomía y el enfoque de derechos de cada estudiante. Al facilitar la expresión de emociones y necesidades básicas sin depender de tecnología compleja, se promueven espacios educativos y médicos más accesibles, comprensivos y respetuosos con las diferentes formas de comunicarse.
Factibilidad para el futuro La experiencia recopilada en esta fase de pruebas, inspirada en proyectos colaborativos de la sociedad civil, servirá de base conceptual. Los datos permitirán medir la adherencia de los usuarios y evaluar si es viable proyectar estas pulseras como una estrategia formal de apoyo comunicacional ante futuras emergencias o intervenciones médicas complejas.
Con información e imagen de: senadis.gob.cl