En el marco del Día Internacional del Implante Coclear, los datos del Ministerio de Salud (MINSAL) y SENADIS revelan un cambio en el perfil del trabajador con discapacidad auditiva en Chile.
Gracias a la consolidación de la Ley N° 20.850 (Ley Ricarte Soto), la cobertura de dispositivos ha alcanzado niveles históricos; sin embargo, el foco noticioso de este 2026 se desplaza hacia la mantención y actualización de los procesadores externos para adultos en edad productiva.
El implante coclear no es solo una cirugía; es un sistema electroacústico que requiere una cadena de mantenimiento técnica. Según el último reporte de la Federación de Implantados Cocleares de Chile, uno de los principales obstáculos para la retención laboral es el alto costo de los repuestos (cables, bobinas y baterías) y la obsolescencia de los procesadores de sonido, los cuales tienen una vida útil promedio de 5 a 7 años.
La innovación este año proviene de la integración de los implantes con herramientas de Inteligencia Artificial. Los nuevos procesadores lanzados este trimestre permiten la conexión directa vía Bluetooth a plataformas de videoconferencia, utilizando algoritmos de cancelación de ruido selectivo que priorizan la voz del interlocutor en oficinas de planta abierta.
Esta tecnología permite que el trabajador con hipoacusia severa o profunda desempeñe funciones en entornos ruidosos o participe en reuniones remotas sin necesidad de intérpretes externos, siempre que la empresa provea los ajustes razonables de conectividad necesarios.
De acuerdo con el dictamen vigente de la Dirección del Trabajo (DT) sobre la Ley de Inclusión, facilitar la compatibilidad técnica entre los dispositivos de asistencia (como el implante coclear) y las herramientas de trabajo de la empresa es considerado un ajuste razonable obligatorio.
La falta de protocolos de accesibilidad auditiva —como la ausencia de subtitulado en capacitaciones internas o la falta de bucles magnéticos en salas de reuniones— puede ser reportada como una barrera discriminatoria. Para este 2026, FONASA ha anunciado el fortalecimiento del programa de recambio de procesadores, lo que asegura que el talento senior que recibió implantes en la década pasada pueda actualizar su tecnología y mantenerse competitivo en el mercado laboral digitalizado.