El cuidado de las personas con discapacidad en Chile se sostiene de forma casi exclusiva gracias al desgaste y esfuerzo familiar, recayendo de manera desproporcionada sobre las mujeres. Así lo confirma un reciente estudio realizado en la zona centro-sur del país, el cual evidencia el escaso respaldo estatal actual y advierte sobre la urgencia de implementar un sistema integral de apoyos en el que el Estado asuma una responsabilidad real.
La investigación señala que las cuidadoras enfrentan barreras crónicas para acceder a los servicios de salud y sortear las dificultades de la inclusión educativa de sus familiares. El informe detalla que estas exigencias provocan profundas rupturas en las trayectorias laborales de las mujeres, afectando de manera directa su autonomía económica, su desarrollo personal y su bienestar general.
El análisis de los especialistas identifica que el cuidado surge del entrelazamiento de dos dimensiones: el “mundo del sistema” (las instituciones estatales vinculadas a la salud, la educación y el trabajo) y el “mundo de la vida” (el entorno íntimo de la familia, el vecindario y las organizaciones locales). Sin embargo, el estudio constata que existen fuertes limitaciones en el apoyo institucional, lo que fomenta la feminización de las labores de asistencia y la naturalización de esta tarea como una obligación que debe resolverse de manera privada.
Para los investigadores, es vital comprender el cuidado más allá del ámbito puramente doméstico y avanzar hacia una verdadera corresponsabilidad social que involucre activamente al Estado, a las comunidades y a las instituciones. Las conclusiones destacan que fortalecer las redes comunitarias y articularlas de forma efectiva con las políticas públicas resulta un paso ineludible para mejorar la calidad de vida, tanto de las personas con discapacidad como de quienes asumen la labor de cuidarlas.
El trabajo investigativo fue desarrollado por los académicos Juan Andrés Pino-Morán, María Soledad Burrone y Rodrigo González, pertenecientes a la Universidad de O’Higgins, en conjunto con Pía Rodríguez-Garrido, académica de la Universidad de Las Américas. El propósito fundamental de estos resultados es visibilizar las necesidades reales de las cuidadoras y sus comunidades territoriales, aportando evidencia concreta para fortalecer el sistema nacional de cuidados que se está implementando actualmente en el país.
Con información de: radionuevomundo.cl