Un niño de 8 años, con diagnóstico de autismo y discapacidad visual, permaneció cerca de dos horas encerrado al interior de un transporte escolar en la comuna de Vicuña. El incidente ocurrió este lunes 30 de marzo, cuando el conductor y el auxiliar del vehículo no advirtieron que el menor no había descendido al llegar al colegio Domingo Santa María.
La situación fue detectada gracias a la persistencia del pequeño, quien logró abrir parcialmente una ventana para sacar su mano y pedir ayuda. Un vecino que transitaba por el sector notó la señal y acudió de inmediato a una comisaría cercana para dar aviso a Carabineros, quienes rescataron al estudiante y lo trasladaron al establecimiento educacional.
Tras el rescate, el colegio se comunicó con la madre del menor, Ivania Vásquez, quien denunció una preocupante falta de protocolos. Según su relato, el establecimiento no advirtió la ausencia del niño quien destaca por su asistencia perfecta y, una vez reintegrado, no se habrían activado las revisiones de salud o acompañamiento emocional necesarios ante el impacto del suceso.
Desde la administración del colegio señalaron que el servicio de transporte es externo, pero aseguraron haber iniciado las acciones legales y protocolos de protección correspondientes. Por su parte, la familia manifestó que el niño ha presentado temor de regresar a clases y utilizar el transporte, evidenciando la necesidad de reforzar la seguridad en estos servicios.
Este caso pone de relieve la importancia de que los transportistas escolares realicen una inspección visual exhaustiva de los asientos antes de cerrar el vehículo. Para estudiantes con neurodivergencia o discapacidad, es fundamental que exista una comunicación fluida entre el transportista y el colegio, confirmando que cada pasajero haya ingresado efectivamente a la sala de clases.
Expertos en inclusión sugieren que los protocolos no terminen en el traslado físico, sino que incluyan una recepción personalizada. La empatía y la vigilancia activa por parte de toda la comunidad escolar son herramientas clave para evitar que situaciones de olvido se repitan, garantizando que el trayecto al colegio sea, ante todo, un espacio de seguridad y confianza para los niños y sus familias.
Con información de: wazu.cl