La Fundación Súmate por la Inclusión levantó un diagnóstico que revela graves deficiencias de accesibilidad en los 5 kilómetros del borde costero. Para impulsar un cambio real, lanzaron una encuesta ciudadana clave. ¡Tu voz es fundamental para derribar estas barreras!
El derecho a disfrutar del espacio público, del ocio y de la naturaleza debe ser para todas las personas sin excepción. Sin embargo, las barreras arquitectónicas siguen dejando fuera a muchos. Un claro ejemplo es la popular playa de Maitencillo, en Puchuncaví. ¿Te has visto obligado a caminar por la calle ante la falta de veredas? ¿Te resulta una odisea intentar llegar a la arena o acercarte al mar?
Para documentar y cambiar esta realidad, la Fundación Súmate por la Inclusión está desarrollando un exhaustivo diagnóstico sobre la accesibilidad en los cinco kilómetros de la Avenida del Mar.
Tras recorrer el lugar junto a personas con discapacidad y usuarias de silla de ruedas, los primeros hallazgos son preocupantes: en todo el tramo solo existen dos estacionamientos con la señalética adecuada, hay una ausencia total de baños públicos accesibles y no hay ni una sola rampa pública que permita llegar a las olas de manera autónoma y segura.
“Es imposible para una persona con silla de ruedas acceder a la playa en Maitencillo, no se puede”, señala Ximena Leppe, directora de la Fundación. Aunque destaca que algunos locales y concesiones privadas han instalado rampas con sus propios recursos, la infraestructura general está al debe. De hecho, la falta de condiciones impidió que la fundación pudiera organizar allí una de sus tradicionales corridas deportivas inclusivas.
Para que este diagnóstico técnico tenga peso y genere un impacto real en las políticas locales, la experiencia ciudadana es vital. Por eso, la organización tiene abierta una encuesta digital para recoger la opinión de la comunidad.
El objetivo es súper estratégico: los resultados se entregarán como insumo para el Plan Maestro que trabaja la Municipalidad de Puchuncaví. Con esta evidencia en mano, se busca postular a fondos estatales que permitan rediseñar el acceso a todas las playas de Maitencillo.
“El día de mañana cualquiera de nosotros va a estar expuesto a vivir una situación de discapacidad. Necesitamos ese grado de conciencia”, reflexiona Leppe, recordando que un entorno accesible nos beneficia a todos, incluyendo a personas mayores o familias con coches de bebé.
Accede a la encuesta aquí
Con información y fotografía extraída de: observador.cl