La tecnología desarrollada en Chile está marcando un precedente internacional en materia de accesibilidad universal. Lazarillo, la aplicación chilena de orientación inteligente, ha dejado de ser solo una herramienta para la navegación urbana para convertirse en un aliado estratégico de la inclusión laboral.
A través de mapas digitales interactivos y señalización por voz, esta plataforma permite que trabajadores con discapacidad visual se desplacen de forma autónoma dentro de complejos entornos corporativos, como edificios de oficinas, bodegas y plantas industriales.
El impacto de estas soluciones nacionales radica en su capacidad de adaptación al contexto local. Mientras que herramientas extranjeras a menudo carecen de soporte técnico o mapas actualizados de la infraestructura chilena, Lazarillo ha trabajado directamente con empresas socias de SENADIS para digitalizar sus sedes.
Esto permite que un empleado ciego no solo llegue a su puesto de trabajo, sino que localice salidas de emergencia, cafeterías y salas de reuniones sin necesidad de asistencia humana permanente, fortaleciendo su percepción de autonomía y seguridad.
Además de la orientación física, otras startups chilenas están integrando Inteligencia Artificial (IA) para el subtitulado en tiempo real en entornos de videoconferencia. Estas herramientas son vitales para profesionales con hipoacusia, permitiéndoles participar en reuniones de equipo en igualdad de condiciones.
Estos avances demuestran que, en 2026, la tecnología no es solo un accesorio, sino un derecho habilitante que elimina las barreras del entorno, permitiendo que el talento de las personas con discapacidad se exprese plenamente en el mercado laboral competitivo.
Con información de: Lazarillo, SENADIS,y el Ministerio de Ciencia.